jueves, 31 de marzo de 2011

Contraoperación Crash 'N Burn

El pasado 25 de febrero, éste agente fue víctima de una contraoperación que tenía por objetivo limitar su movilidad para el satisfactorio cumplimiento de sus diferentes misiones. Aquí una crónica:

El pasado viernes 25 de febrero del año en curso, éste agente circulaba, acompañado por la siempre bella agente Glace, por el carril central de una de las avenidas de mayor concurrencia de su ciudad de residencia actual, cuando, aproximadamente a las 2055 hrs., una unidad de transporte público taxi, que iba adelante del vehículo del agente, encendió sus intermitentes sin disminuir su velocidad, avanzó alrededor de cinco metros más y repentinamente detuvo su marcha con el objeto de permitir que sus ocupantes descendieran de la unidad. Éste agente, precavido como lo enseña la agencia, detuvo su marcha sin mayores contratiempos ya que avanzaba a una velocidad aproximada de 40 km/h y guardaba una distancia de aproximadamente 5 mts. respecto al taxi. Sin embargo, y a pesar de guardar las debidas precauciones recomendadas y requeridas por la agencia en ese tipo de actividades, el agente X quedó muy cerca del mencionado vehículo de transporte público. Acorde con los manuales de operación de vehículos civiles de tamaño pequeño-medio, el agente quiso cambiar inmediatamente de carril para continuar avanzando. Lamentablemente, y antes de que X pudiera reaccionar, siquiera para maldecir al conductor del taxi, un vehículo civil de tamaño medio, impactó el automovil que la agencia le asignó a éste agente hace un par de años para el mejor cumplimiento de sus misiones por la parte de atrás, proyectando el desafortunado vehículo del agente en dirección al taxi. Apenas recuperado del golpe y después de verificar que Glace no hubiera sufrido lesiones que por su gravedad pudieran resultar evidentes, bajé a averiguar qué había sucedido. La primer medida fue analizar la magnitud del daño sufrido (en realidad, lo primero que hice fue reclamarle al taxista su estúpida acción) y al percatarme que era de considerable gravedad, llamé por teléfono a la compañía que la agencia contrató para resolver ese tipo de situaciones, mientras Glace discutía con los ocupantes del taxi. La compañía me aseguró que su representante estaría con nosotros en 30 mins. aproximadamente, por lo cual, éste agente continuó con la aplicación de los protocolos que se requieren en casos como ese. Alrededor de las 2200 hrs. arribó a la escena del 'accidente' la persona encargada de velar por los intereses económicos de la flota de vehículos que la agencia adquiere para uso de los agentes. El problema comenzó cuando el ocupante y conductor del vehículo civil de transporte privado, negó su responsabilidad en los hechos y sugirió que no tenía dinero para pagar el daño producido al automovil de éste agente: al estar involucrado un taxi y al haber llegado al lugar una unidad de la policía local a tomar conocimiento, debíamos ser trasladados a la fiscalía especializada en delitos del transporte público para que iniciara una 'carpeta de averiguación previa' Al llegar ahí, éste agente fue trasladado a la procuraduría de justicia local para que un médico legísta determinara si tenía heridas. Al llegar, el policía nos comentó que estaba tranquilo, que seguramente pasaríamos rápido; efectivamente, primero pasó el conductor del auto que impactó al de éste agente, después, el agente a quien el médico le hizo quitarse las dos playeras que llevaba y bajarse los pantalones para constatar que no hubiera heridas externas, y finalmente el taxista. De ahí, nos regresaron -en la patrulla- al lugar donde estaban las oficinas de la fiscalía. Una vez de regreso, y mientras Glace nos esperaba, nos tomaron algo que los policías llamaron 'Generales', a saber: Nombre, domicilio, qué automovil manejaba cada uno así como nuestro teléfono. Inmediatamente después de eso, éste agente fue abordado por un civil dedicado a la abogacía, y le explicó qué pasaría después: en primer lugar, dijo el licenciado, tendría que esperar hasta que la carpeta fuera trasladada del lugar donde estaba la fiscalía, hasta el lugar donde se ubica la persona que representa al gobierno y que está a cargo de ese tipo de sucesos; después, al llegar la carpeta con el expediente, el agente y los otros dos civiles involucrados en el lamentable accidente, deberían presentarse a rendir declaración para que con esto, y otros datos, un tercer civil dedicado a la investigación y reconstrucción de hechos basandose en evidencia, determinara 1.- Quién había tenido la culpa, 2.- A cuánto ascendían los daños de cada vehículo y 3.- La forma en que se pagarían los dichos daños. Después de llevar a su casa a Glace, adolorido y desmoralizado, éste agente por fin pudo llegar a su cuartel general y descansar.

Al siguiente día, sábado 26, el agente X y su amada Glace, fueron al hospital asignado por la aseguradora de la agencia para ser revisados por un 'médico' que determinaría sus posibles lesiones y la gravedad de las mismas. El 'médico' revisó al par de agentes, los hizo pasar a una sala de rayos X o_O para tomarles unas placas y después los mandó a casa con unas pastillas y pomada para X y pastillas y un cuello ortopédico para Glace. Éste agente, celoso de su deber, como siempre, acompañó a la bella agente a su cuartél general ya que ella iría a visitar a unos parientes de su superior civil provisional (con todo y el asombro que esto le causó a X)

Alrededor de dos semanas más tarde, éste agente fue llamado a declarar, de la misma manera que los otros involucrados. Al principio, X iba decidido a decir la verdad pero el abogado le aconsejó que ¡no lo hiciera! que cambiara su declaración de tal manera que resultara culpable quien 'tenía más probabilidades de podernos pagar' El agente lo hizo, ya que lo único que quería era salir de una vez por todas de ese enredo. Una vez rendida la declaración, tocaba esperar a que el perito determinara los puntos mencionados anteriormente para poder proceder a la liberación del vehículo. Dicho dictámen, tardó alrededor de 15 días y, finalmente, el pasado 28 de marzo, el civil perito, determinó que el culpable había sido el carro que impactó al agente y debía pagarle $12000°° en daños. Aunado a eso, el agente debió acompañar varias veces a Glace al doctor, ya que sus dolores no se le quitaban. Una vez 'liberado' el automóvil (y después de pagar una multa ¬¬) el agente pudo liberar su vehículo pero, para su sorpresa, el inteligentísimo y cuidadosísimo civil encargado de transaldar el carro de X al depósito, le hizo otro rayón, cuya reparación será cubierta por la empresa dueña de la grúa. Así que ahora sólo resta esperar a que la agencia entregue el vehículo del agente lo antes posible. Habrá que presionarlos.

De éste intento de contraoperación, éste agente obtuvo algunas conclusiones:

1.- La(s) agencia(s), agente(s) y/o civil(es) que planearon la fallida operación, no cuentan con recursos económicos y humanos suficientes para desestabilizar al agente X, a la agente Glace y/o a la agencia,
2.- La condición física del agente es inmejorable. Resultado de un golpe semejante, el civil promedio resulta con severas lesiones que en el caso de X, fueron sólo superficiales, no así, Glace, quien sí presentó (y aún presenta) graves secuelas,
3.- La estructura logística de la agencia es de reacción inmediata y calidad superior y,
4.- El civil superior provisional de Glace no es todo lo que la agencia considera para estos casos, debido principalmente a que:
-- La noche del accidente, no se presentó al lugar ni siquiera para procurar que la agente estuviera bien, es más, ni siquiera para llevarla a su cuartél general,
-- Según dichos de la agente, al mencionado civil le resultó más importante saber si la bella agente se había desnudado en la misma habitación que X que averiguar el estado de su salud los días anteriores (si supiera...) y,
-- El civil tuvo la osadía y la insensatez de llevar a Glace a un viaje de dos horas por carretera a velocidades excesivas y con un manejo descalificado por la agencia, ¡el día después de la contraoperación!

Sobre el cuarto punto, éste agente ha preparado una observación que transformará en reporte en cuanto la agencia le dé luz verde. Ese asunto se ha convertido en prioridad para X.

Es todo por éste reporte, los dejo con una chica en cuyo trasero gustosamente me impactaría:

Sherlyn




...cambio y fuera...



viernes, 25 de marzo de 2011

Operación Sweet Dream

Por medio de éste reporte, el agente X, informa a la agencia la implementación de una operación propuesta por la agente Glace: se trata de que la bella agente pernocte en el mismo centro de operaciones y lugar provisional de residencia de éste agente. Aquí los generales:

La operación, que desde ahora será llamada Sweet Dream, fue propuesta por la agente Glace el pasado miércoles 23 de marzo de 2011, como extensión de una misión satélite que debe cumplir en un lugar un poco alejado de la ciudad de residencia de ambos. La idea es que la agente saldría en el vehículo que le designó la agencia para el cumplimiento de sus misiones hacia el lugar mencionado anteriormente, y regresaría a la ciudad el próximo sábado 26 de marzo; sin embargo, y a fin de poder llevar a cabo la operación Sweet Dream, Glace diría a sus superiores civiles provisionales, que la fecha de regreso a su lugar de residencia temporal sería hasta el domingo 27 a las 1800 aproximadamente. Ese primer y esencial objetivo, se cumplió satisfactoriamente, toda vez que la amada Glace me comunicó el día de ayer, jueves 24, que sí llevaría su vehículo a la misión en el lugar alejado.

El segundo objetivo a cumplirse, debía ser el conseguir tener el lugar de residencia de éste agente disponible para nosotros dos durante toda la noche y parte del día siguiente. Como siempre, he conseguido el objetivo y disponemos del dicho lugar desde las 1700 del sábado 26 hasta las 1700 del domingo 27, aproximadamente.

Una vez cumplidos los mínimos requerimentos para llevar a buen término la operación, comencé con los preparativos previos y que nos permitirán gozar de una velada inolvidable. Para empezar, acudí a una tienda especializada en unos pequeños dispositivos que sirven, al mismo tiempo, para garantizar la diversión y la seguridad de que nuestras misiones (en conjunto y por separado) no tendrán ningún tipo de sobresaltos futuros. Pensé también que sería una buena idea recibir a la (para entonces) cansada agente con algo de comida y de vino, además de un buen baño. Lo primero está aún por definirse ya que éste agente ha pensado en un par de cosas pero lo malo es que a Glace no le gusta ni el sushi, ni la carne, ni la pasta y por causa de una situación extraordinaria que nos ocurrió días atrás, creo que no puede tomar vino; por lo tanto, he pensado que sería buena idea comprar una pizza ya hecha en un lugar que se le encanta a la agente y prepararle una malteada en lugar de la bebida alcoholica mencionada líneas arriba.

Otro aspecto que ha pensado éste agente, es prepararle una sorpresa parecida a la de la operación Secret Meeting, pero eso lo decidiré hasta mañana ya que debo considerar varios aspectos que en Secret Meeting fueron relativamente fáciles de sortear.

Estoy seguro que, decida lo que decida, ésta será una de las operaciones más gratas y que éste agente recordará hasta el último de sus días.

Por fin llegó el esperado día. El sábado 26 de marzo de 2011, la agente Glace me confirmó por medio de un mensaje que se presentaría en mi cuartel general provisional por la tarde de ese mismo día, sin especificar la hora. Desde el día anterior, éste agente había tomado sus previsiones en caso de que el programa siguiera el órden estimado por mí y la agente Glace, por lo que salí a buscar la comida y bebida que detallé anteriormente y aproveché también, para recoger un documento de alta importancia y confidencialidad que me ayudará en misiones posteriores. Busqué en diferentes tiendas la comida y la bebida, de la segunda tenía una idea clara de lo que sería, vino tinto, sin embargo, de la comida no tenía ni idea (ese día, a éste agente se le ocurrió que funcionaría bien un plato de frutas variadas cubiertas con chocolate o un fondue semi preparado) y al recorrer las diferentes tiendas, salí más confundido que al principio, por lo cual, éste agente decidió dejar esos asuntos para el día siguiente. El sábado, me desperté temprano, arreglé algunos asuntos pequeños en mi lugar de residencia y salí a comprar todo lo que me hacía falta. Después de caminar y pensar un rato, éste agente decidió comprar una pizza y una botella de vino tinto; después de hacerlo, regresó a su cuartél general provisional, se bañó, comió y salió a comprar los ingredientes necesarios para preparar un escenario parecido al de la operación Secret Meeting. Finalmente, a las 1635 horas del sábado 26 de marzo de 2011, la bella agente Glace arribó al cuartél general de éste agente, quien estaba más que feliz de verla y saberla cerca y que se quedaría toda la noche con él.

Dada la naturaleza de la operación, los detalles no pueden ser revelados por éste agente. Sólo puede decir que ha sido uno de los fines de semana más felices de su existencia y que luchará cada día para que los subsecuentes le brinden -y a la hermosísima agente Glace- más alegría de la experimentada ese par de días.

La operación Sweet Dream concluyó a las 1500 hrs del día domingo 27 de marzo de 2011.

Es todo por éste reporte, me despido con una chica con la que a éste agente le encantaría encerrarse un fin de semana completo (bajo la condición, claro está, de que la agente Glace no existiera)

Katy Perry




...cambio y fuera...