Hoy relataré lo que sucedió el viernes pasado.
Para empezar diré que precisamente es el viernes el día que menos me gusta cumplir con mi misión. No es que no me gusten, al contrario, desde niño siento una extraña fascinación por dicho día de la semana. Lo imagino como unas vacaciones cortas. Pero cuando se trata de la misión, se torna difícil debido a que la mayoría de la gente lo considera 'social' o sea sólo se acuerdan de sus amigos ese día, y la mayoría lo utiliza para embriagarse o ir a bailar. Y el civil que tengo por jefe no es la excepción (lo diferente es que él usa las mañanas y tardes de los viernes para salir, supuestamente con su novia) y eso me crea un problema ya que yo pago sus saliditas (con mi tiempo) y eso paso el último viernes. Explico:
Llegué a la hora acostumbrada, abrí y me puse a limpiar (extrañamente todo estaba muy sucio como si nadie hubiera hecho la limpieza los días que falté), había cáscaras y semillas de mandarina regadas por todo el lugar además de envolturas de frituras y restos de lo que parecian ser tamales pequeños. En la parte más amplia del local, había mucha agua con jabón regada (a veces me toca lavar así, tallo con la escoba el suelo y después jalo el agua hacia afuera) lo cual fue inmediatamente asociado por mi con el asunto de mis ausencias, especie de 'castigo, creo yo. Nunca me ha importado el trabajo así que me puse a hacerlo. En esas estaba cuando llegó un cliente a pedirme una máquina, le dije que usara una de las del fondo y me dijo que sí pero que primero se fumaría un cigarro y se quedó afuera a hacerlo. Unos 5 minutos después, llegó una señora pero se quedó afuera, yo salí y les dije que si querían pasar, lo podían hacer así que pasaron y utilizaron las computadoras que les dije.
Seguí lavando y secando el lugar y cuando estaba a punto de terminar, llegó una chica que a veces va, tiene unos ojos preciosos, me pidió una computadora y le dije que usara una de las que estaban donde ya había limpiado. Así fueron llegando las personas y yo no podía terminar, los monitores tenían rayones de dedos sobre una capa de polvo que me costó trabajo quitar. Para cuando terminé, ya era casi medio día, abrí el messenger y ahí estaba Vainilla pero no le hablé porque decía que 'estaba ocupada' (me suena a: 'No molestes X' pero creo que soy injusto) también estaba Cielo pero no me molesté en hablarle sin embargo, al cabo de 15 o 20 minutos, ella me habló. Me contó que iba a irse a una comida y otras cosas triviales. En medio de todo eso, le mandé un mensaje a Vainilla diciendole que se apurara y me contestó al cabo de alrededor de 10 minutos.
Como siempre, hablamos de todo y nada, su día, el mio y cosas así pero me contó que por fin va a regresar a la escuela. Eso me da mucho gusto ya que por alguna razón que ni yo mismo entiendo, me encantaría que estudiara algo, no por el hecho de que sea profesionista ni por el papel que te dan cuando terminas sino porque no me gustaría que no dependiera de nadie, económicamente hablando (ni siquiera de mi). Al cabo de un rato, Cielo se fue pero llegó la agente de Bélgica a preguntarme cómo estaba. Platicamos un rato y se fue (a comer, dijo) seguí hablando con Vainilla pero al poco rato descubrí con horror (y cierto alivio) que ya estaba harto de platicar con ella así que me puse a leer un libro que llevé. En cosa de 20 minutos ella estaba hablandome otra vez.
Pasó el tiempo y cuando me dí cuenta, ya eran las 1455 pensé que casi era hora de salir pero en eso, salió el civil y se fue, sin más ni más. No le dí importancia y seguí leyendo, el reloj siguió caminando y Vainilla me hizo notar que ya eran más de las 1700 y me preguntó que que hacía todavía ahí. Le expliqué lo de las faltas y un poco después me habló el civil para decirme que 'le había surgido algo y no llegaría hasta las 2000' el muy cínico me preguntó si tenía 'algo que hacer', le dije que no pero que tenía mucha hambre (parece que al idiota no le importa) y me sugirió que fuera por una hamburguesa, lo hice y regresando, empezé a comerla pero no me dejaban, la fauna se multiplicó en esa hora. Llegó una jauría de geeks a jugar no sé qué y se empezó a caer la red (eran como 6 geeks). De inmediato comenzaron los reclamos.
Por fin pude terminar de 'comer' (me gustan las hamburguesas pero no las considero comida, no me gusta comerlas en vez de mi comida normal), la gente seguía llegando y yo --extrañamente-- me sentía muy bien. La comunicación con Vainilla fluía de buena manera y mi mente empezó a divagar, imaginando que diría si aún 'me quisiera'. Que bueno es tener tu propio mundo, lejos de la fría y cruel realidad...perfecta...
Vainilla se fue a las 1930 más o menos porque llegó su civil inmediato superior y la quitó de la máquina. Regresó 5 minutos después tan sólo a decirme adios (que linda).
Seguí leyendo hasta que dieron las 2000 y ya sólo había 3 personas (1 niño, 1 chica y 1 gay) el niño se fue cuando llegó su papá por él y la chica cuando le dije (y al gay) que ya iba a cerrar. Le cobré y se retiró pero el homosexual se quedó. Yo ya estaba muy cansado y harto de ese lugar y le insistí en que ya iba a cerrar pero el muy miserable nada que se largaba, seguía ahí sentadote escribe y escribe y en medio de eso, me di cuenta que lo aborrezco...no se supone que los agentes desarrollemos sentimientos --de ningun tipo-- hacia nuestros objetos de estudio o su entorno pero ese tipo es simplemente desesperante: es afeminado (no tengo nada contra ellos), feo y problemático pero no es eso lo que me hace aborrecerlo, lo que me hace sentir aversión por él es que me da la impresión de que aparenta ser lo que no es y eso, simplemente no lo soporto. Digo esto porque --según yo-- quiere pasar por fresa o rico o alguno de esos estereotipos y no le queda, no le sale (creanme, en la agencia nos enseñan a leer a las personas, lo hago bien) Por fin después de 10 minutos de ponerle mi cara e insistirle en que ya me iba, se largó. Cerré, cobré y me fui, por fin a casa...
Ese fue mi viernes, uno de muchos que he pasado. Y para aliviar el mal sabor de boca que me dejó, les dejo a esta preciosidad:
Adriana Fonseca





















Por hoy es todo, cambio y fuera...
Para empezar diré que precisamente es el viernes el día que menos me gusta cumplir con mi misión. No es que no me gusten, al contrario, desde niño siento una extraña fascinación por dicho día de la semana. Lo imagino como unas vacaciones cortas. Pero cuando se trata de la misión, se torna difícil debido a que la mayoría de la gente lo considera 'social' o sea sólo se acuerdan de sus amigos ese día, y la mayoría lo utiliza para embriagarse o ir a bailar. Y el civil que tengo por jefe no es la excepción (lo diferente es que él usa las mañanas y tardes de los viernes para salir, supuestamente con su novia) y eso me crea un problema ya que yo pago sus saliditas (con mi tiempo) y eso paso el último viernes. Explico:
Llegué a la hora acostumbrada, abrí y me puse a limpiar (extrañamente todo estaba muy sucio como si nadie hubiera hecho la limpieza los días que falté), había cáscaras y semillas de mandarina regadas por todo el lugar además de envolturas de frituras y restos de lo que parecian ser tamales pequeños. En la parte más amplia del local, había mucha agua con jabón regada (a veces me toca lavar así, tallo con la escoba el suelo y después jalo el agua hacia afuera) lo cual fue inmediatamente asociado por mi con el asunto de mis ausencias, especie de 'castigo, creo yo. Nunca me ha importado el trabajo así que me puse a hacerlo. En esas estaba cuando llegó un cliente a pedirme una máquina, le dije que usara una de las del fondo y me dijo que sí pero que primero se fumaría un cigarro y se quedó afuera a hacerlo. Unos 5 minutos después, llegó una señora pero se quedó afuera, yo salí y les dije que si querían pasar, lo podían hacer así que pasaron y utilizaron las computadoras que les dije.
Seguí lavando y secando el lugar y cuando estaba a punto de terminar, llegó una chica que a veces va, tiene unos ojos preciosos, me pidió una computadora y le dije que usara una de las que estaban donde ya había limpiado. Así fueron llegando las personas y yo no podía terminar, los monitores tenían rayones de dedos sobre una capa de polvo que me costó trabajo quitar. Para cuando terminé, ya era casi medio día, abrí el messenger y ahí estaba Vainilla pero no le hablé porque decía que 'estaba ocupada' (me suena a: 'No molestes X' pero creo que soy injusto) también estaba Cielo pero no me molesté en hablarle sin embargo, al cabo de 15 o 20 minutos, ella me habló. Me contó que iba a irse a una comida y otras cosas triviales. En medio de todo eso, le mandé un mensaje a Vainilla diciendole que se apurara y me contestó al cabo de alrededor de 10 minutos.
Como siempre, hablamos de todo y nada, su día, el mio y cosas así pero me contó que por fin va a regresar a la escuela. Eso me da mucho gusto ya que por alguna razón que ni yo mismo entiendo, me encantaría que estudiara algo, no por el hecho de que sea profesionista ni por el papel que te dan cuando terminas sino porque no me gustaría que no dependiera de nadie, económicamente hablando (ni siquiera de mi). Al cabo de un rato, Cielo se fue pero llegó la agente de Bélgica a preguntarme cómo estaba. Platicamos un rato y se fue (a comer, dijo) seguí hablando con Vainilla pero al poco rato descubrí con horror (y cierto alivio) que ya estaba harto de platicar con ella así que me puse a leer un libro que llevé. En cosa de 20 minutos ella estaba hablandome otra vez.
Pasó el tiempo y cuando me dí cuenta, ya eran las 1455 pensé que casi era hora de salir pero en eso, salió el civil y se fue, sin más ni más. No le dí importancia y seguí leyendo, el reloj siguió caminando y Vainilla me hizo notar que ya eran más de las 1700 y me preguntó que que hacía todavía ahí. Le expliqué lo de las faltas y un poco después me habló el civil para decirme que 'le había surgido algo y no llegaría hasta las 2000' el muy cínico me preguntó si tenía 'algo que hacer', le dije que no pero que tenía mucha hambre (parece que al idiota no le importa) y me sugirió que fuera por una hamburguesa, lo hice y regresando, empezé a comerla pero no me dejaban, la fauna se multiplicó en esa hora. Llegó una jauría de geeks a jugar no sé qué y se empezó a caer la red (eran como 6 geeks). De inmediato comenzaron los reclamos.
Por fin pude terminar de 'comer' (me gustan las hamburguesas pero no las considero comida, no me gusta comerlas en vez de mi comida normal), la gente seguía llegando y yo --extrañamente-- me sentía muy bien. La comunicación con Vainilla fluía de buena manera y mi mente empezó a divagar, imaginando que diría si aún 'me quisiera'. Que bueno es tener tu propio mundo, lejos de la fría y cruel realidad...perfecta...
Vainilla se fue a las 1930 más o menos porque llegó su civil inmediato superior y la quitó de la máquina. Regresó 5 minutos después tan sólo a decirme adios (que linda).
Seguí leyendo hasta que dieron las 2000 y ya sólo había 3 personas (1 niño, 1 chica y 1 gay) el niño se fue cuando llegó su papá por él y la chica cuando le dije (y al gay) que ya iba a cerrar. Le cobré y se retiró pero el homosexual se quedó. Yo ya estaba muy cansado y harto de ese lugar y le insistí en que ya iba a cerrar pero el muy miserable nada que se largaba, seguía ahí sentadote escribe y escribe y en medio de eso, me di cuenta que lo aborrezco...no se supone que los agentes desarrollemos sentimientos --de ningun tipo-- hacia nuestros objetos de estudio o su entorno pero ese tipo es simplemente desesperante: es afeminado (no tengo nada contra ellos), feo y problemático pero no es eso lo que me hace aborrecerlo, lo que me hace sentir aversión por él es que me da la impresión de que aparenta ser lo que no es y eso, simplemente no lo soporto. Digo esto porque --según yo-- quiere pasar por fresa o rico o alguno de esos estereotipos y no le queda, no le sale (creanme, en la agencia nos enseñan a leer a las personas, lo hago bien) Por fin después de 10 minutos de ponerle mi cara e insistirle en que ya me iba, se largó. Cerré, cobré y me fui, por fin a casa...
Ese fue mi viernes, uno de muchos que he pasado. Y para aliviar el mal sabor de boca que me dejó, les dejo a esta preciosidad:
Adriana Fonseca





















Por hoy es todo, cambio y fuera...

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