Efectivamente. La tienen frente a sus ojos y no la ven. Pero yo los descubrí, esta vez es real.
Sucedió así:
Me encontraba un día disfrutando de un breve descanso de mi misión en compañia del Cat. Después de un buen rato de amena charla y caminata, nos detuvimos en una tienda para comprar un refresco, como es mi costumbre -y siguiendo el protocolo- me aseguré de parecer lo más humano posible y me hice de un refresco de sabor 'fresa-kiwi' y me lo tomé (con todo y que aborrezco dichas bebidas carbonatadas). Cuando estaba por terminarlo, me dí cuenta de algunas cosas que vienen en la etiqueta de la bebida en cuestión y que de inmediato asocié con la publicidad subliminal, tan estudiada por este agente en sus primeros años de entrenamiento (según mi exámen de habilidades, este tipo de investigaciones son fáciles para mi) por lo cual, desarrollé un esquema de estudio que presento a continuación junto con la etiqueta objeto de estudio:
Observen con atención la escena...¿qué ven?. Un típico matrimonio jóven con dos preciosas hijas disfrutando un día de campo; conviviendo, comiendo y divirtiendose juntos, no parece haber nada extraño, sin embargo...
- En primer lugar, observese el entorno: una apacible pradera rodeada de árboles. Un lugar a todas luces solitario...
- Ahora dirijan su vista hacia el padre y noten su actitud: fresca, desenvuelta y sonriente pero, no se queden con esa impresión solamente, dirijan su vista hacia el brazo izquierdo del hombre...¿qué notan?: la mano rodea de manera excesiva la cintura (o lo que será la cintura) de la niña que -a todas luces- es la mayor. Ahora miren el otro brazo del jefe de familia...exactamente, está escondido detrás de la botella de refresco y da la impresión de que reposa (o está sobre) la zona genital. Pero no paremos ahí, notese la posición de la mano: está ahuecada, formando una especie de tunel y para rematar, la sonrisa...es una sonrisa amplia, franca, que invita a la confianza...
- Pasemos ahora a la niña mayor. Observese la posición de las manos: están sobre el pecho. La cara exhibe un gesto extraño, mezcla de nerviosismo, confusión y miedo. La niña está medio hincada, lo cual, hace suponer que en cuaquier momento se hincará en una posición más recta o se levantará...
- Fijemos nuestra vista y atención sobre la madre, su cara invita con un gesto a la niña (su hija) a confiar ¿en qué? ¿en quién? no lo sabemos pero además, la señala (con un gesto que más bien parece una invitación) con una manzana roja que previamente mordió y que -a juzgar por la posición de su boca- aún disfruta (a este respecto, este agente considera innecesario ahondar en el simbolismo que la tradición judeo-cristiana otorga a dicha fruta)
- Finalmente, la niña menor: ella presenta la misma expresión nerviosa que su hermana pero se le nota un poco más relajada, como a la expectativa y sostiene con ambas manos una fruta que no se puede ver pero que, basandonos en la forma en que ahueca sus manos, puede tratarse de una manzana (muy probablemente sin morder ya que su boca no presenta signo alguno de movimiento)
- Otro elemento importante (y tal vez determinante) de esta escena es la botella de refresco. Como puede observarse, esta se encuentra enfrente del padre al mismo tiempo que funge como una extensión o representación de una parte muy notoria de su cuerpo. De acuerdo con la lógica del impreso, el padre va a servir a cada integrante de la familia algo del contenido de la botella en el orden en que se encuentran mientras la madre mira con beneplacito la escena. Otra cosa de llamar la atención es que en la escena no se encuentra ningún otro hombre aparte del padre...
Una vez juntos todos estos elementos, me atrevo a formular una hipótesis,
- La imágen sugiere al comprador una posición de poder sobre las féminas a su alrededor,
- La imágen, a través de una descripción sexual, sugiere al comprador la unión familiar (recordemos que la sexualidad es algo inherente al ser humano además de uno de los principales motores de vida) y
- En el mejor de los casos, la imágen (como la mayoría de este tipo) sugiere al comprador felicidad embotellada.
Este agente deja a su consideración los datos anteriores y determina que el nivel de peligrosidad de la publicidad de este producto es inocuo-
Es todo, me despido con una chica con cuyos melones (siguiendo en la tónica de la fruta) este agente quisiera agasajarse:
Sucedió así:
Me encontraba un día disfrutando de un breve descanso de mi misión en compañia del Cat. Después de un buen rato de amena charla y caminata, nos detuvimos en una tienda para comprar un refresco, como es mi costumbre -y siguiendo el protocolo- me aseguré de parecer lo más humano posible y me hice de un refresco de sabor 'fresa-kiwi' y me lo tomé (con todo y que aborrezco dichas bebidas carbonatadas). Cuando estaba por terminarlo, me dí cuenta de algunas cosas que vienen en la etiqueta de la bebida en cuestión y que de inmediato asocié con la publicidad subliminal, tan estudiada por este agente en sus primeros años de entrenamiento (según mi exámen de habilidades, este tipo de investigaciones son fáciles para mi) por lo cual, desarrollé un esquema de estudio que presento a continuación junto con la etiqueta objeto de estudio:
Observen con atención la escena...¿qué ven?. Un típico matrimonio jóven con dos preciosas hijas disfrutando un día de campo; conviviendo, comiendo y divirtiendose juntos, no parece haber nada extraño, sin embargo...- En primer lugar, observese el entorno: una apacible pradera rodeada de árboles. Un lugar a todas luces solitario...
- Ahora dirijan su vista hacia el padre y noten su actitud: fresca, desenvuelta y sonriente pero, no se queden con esa impresión solamente, dirijan su vista hacia el brazo izquierdo del hombre...¿qué notan?: la mano rodea de manera excesiva la cintura (o lo que será la cintura) de la niña que -a todas luces- es la mayor. Ahora miren el otro brazo del jefe de familia...exactamente, está escondido detrás de la botella de refresco y da la impresión de que reposa (o está sobre) la zona genital. Pero no paremos ahí, notese la posición de la mano: está ahuecada, formando una especie de tunel y para rematar, la sonrisa...es una sonrisa amplia, franca, que invita a la confianza...
- Pasemos ahora a la niña mayor. Observese la posición de las manos: están sobre el pecho. La cara exhibe un gesto extraño, mezcla de nerviosismo, confusión y miedo. La niña está medio hincada, lo cual, hace suponer que en cuaquier momento se hincará en una posición más recta o se levantará...
- Fijemos nuestra vista y atención sobre la madre, su cara invita con un gesto a la niña (su hija) a confiar ¿en qué? ¿en quién? no lo sabemos pero además, la señala (con un gesto que más bien parece una invitación) con una manzana roja que previamente mordió y que -a juzgar por la posición de su boca- aún disfruta (a este respecto, este agente considera innecesario ahondar en el simbolismo que la tradición judeo-cristiana otorga a dicha fruta)
- Finalmente, la niña menor: ella presenta la misma expresión nerviosa que su hermana pero se le nota un poco más relajada, como a la expectativa y sostiene con ambas manos una fruta que no se puede ver pero que, basandonos en la forma en que ahueca sus manos, puede tratarse de una manzana (muy probablemente sin morder ya que su boca no presenta signo alguno de movimiento)
- Otro elemento importante (y tal vez determinante) de esta escena es la botella de refresco. Como puede observarse, esta se encuentra enfrente del padre al mismo tiempo que funge como una extensión o representación de una parte muy notoria de su cuerpo. De acuerdo con la lógica del impreso, el padre va a servir a cada integrante de la familia algo del contenido de la botella en el orden en que se encuentran mientras la madre mira con beneplacito la escena. Otra cosa de llamar la atención es que en la escena no se encuentra ningún otro hombre aparte del padre...
Una vez juntos todos estos elementos, me atrevo a formular una hipótesis,
- La imágen sugiere al comprador una posición de poder sobre las féminas a su alrededor,
- La imágen, a través de una descripción sexual, sugiere al comprador la unión familiar (recordemos que la sexualidad es algo inherente al ser humano además de uno de los principales motores de vida) y
- En el mejor de los casos, la imágen (como la mayoría de este tipo) sugiere al comprador felicidad embotellada.
Este agente deja a su consideración los datos anteriores y determina que el nivel de peligrosidad de la publicidad de este producto es inocuo-
Es todo, me despido con una chica con cuyos melones (siguiendo en la tónica de la fruta) este agente quisiera agasajarse:
Cinthia Fernández




















...cambio y fuera...

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