domingo, 26 de diciembre de 2010

Más trámites

Efectivamente, de julio para acá, este agente se ha visto en la necesidad de cumplir con varios y variados trámites que le garantizarán su asignación a la misión de que hablé en el reporte anterior.

El primero de estos trámites fue asistir al lugar de mi último entrenamiento a fin de conocer la calificación que me habían otorgado los jueces designados para tal efecto. Así que el día 12 de julio, éste agente acudió al mencionado recinto para conocer el grado otorgado por los examinadores. Al llegar y entrar, me topé con la que fue última entrenadora en ese lugar, misma que me trató de engañar diciendo: 'Ay agente, se pasa, usted no está en la lista, ya lo busqué'. De más está decir que mi reacción fue pensar lo peor, pero, recordando el entrenamiento, no revelé sentimiento alguno, le sonreí y le pregunté '¿en serio?' y me dirigí a comprobar con mis propios ojos la veracidad de lo dicho por tan simpática mujer. En la lista decía que si uno aparecía, entonces el resultado era favorable. Pasé las primeras hojas hasta encontrar la letra de mi apellido de misión y ¡ahí estaba!; eso me alivió bastante. Después de revisar un poco más los resultados de las demás personas, este agente se dirigió emocionalmente sano y salvo a recoger su constancia de acreditación; una vez en mis manos, salí contento a la calle, pensando en telefonear a Glace para comunicarle mi éxito así que le mandé un mensaje, mismo que ella respondió con su acostumbrada ternura y alegría.

El segundo trámite que me ocupó durante estos meses fue la obtención de un documento requerido por la agencia para la misión a la que espero ser asignado; para poder contar con este documento, que acreditaría uno de los grados académicos requeridos en misiones pasadas, tuve que reunir algunos requisitos y trasladarme a una locación a aproximadamente dos horas de mi ciudad de residencia, pero antes de eso, debía hacer una cita, que fue programada para el miércoles 29 de septiembre a las 1215. Por supuesto que la bella Glace se apuntó para ir conmigo. Quedamos en encontrarnos a las 0900 en un punto intermedio a nuestros lugares de residencia. Este agente llegó a las 0903, más o menos y Glace ya estaba ahí, me dijo que había llegado alrededor de las 0820, de modo que llevaba más de 40 minutos esperando. Subimos al transporte y partimos hacia la ciudad donde se encuentra la oficina en la que haría el trámite; al llegar, transbordamos en dos tipos distintos de transporte público y por fin llegamos a la dependencia mencionada. A la entrada de la oficina, cuestioné al vigilante acerca de mi hora de ingreso y me indicó que debería presentarme 10 minutos antes de la hora indicada en mi comprobante de cita, de igual forma mencionó que debía sacar fotocopias de otros documentos que no se mencionaban en la página de la oficina que expediría el documento, así que Glace y yo fuimos a sacar las copias y aprovechamos para comprar un folder y una pluma. Regresamos al sitio cinco minutos antes de los 10 minutos indicados por el policía en la puerta, o sea a las 1200; a las 1205, le mostré al vigilante la hoja impresa con el día y la hora de mi cita y me dijo que ya podía pasar, indicandome también el lugar donde debería esperar para ser llamado a iniciar el trámite. Mi amada Glace debió esperar afuera, ya que a la oficina únicamente podía entrar este agente. Al entrar, me senté en una de las sillas designadas para tal efecto y esperé a que llamaran a las personas con mi mismo horario de cita; como es costumbre, el trámite comenzó tarde y este agente estaba en la ventanilla aproximadamente a las 1255. Una vez recibidos los papeles, el representante de la oficina me indicó que debería regresar dos horas después para continuar el trámite. Salí y encontré a Glace sentada en la orilla de la rampa para minusválidos comiendo un sandwich de jalea (la bella agente y yo siempre tenemos diferencias, salvables, en cuanto al nombre de esta golosina, ya que yo la llamo jalea y ella ate) con queso, le informé la situación y decidimos ir a comer algo más a un restaurante cercano. Después de comer y darnos sobradas y deliciosas muestras de amor mutuo, regresamos a la oficina, donde me indicaron que debería regresar por mi documento a partir del día 18 de octubre.

El último trámite fue, precisamente, recoger el mencionado documento. Para tal efecto, debía trasladarme nuevamente a la oficina donde lo inicié. Glace se ofreció nuevamente a acompañarme pero esta vez me dijo que no podía el día indicado, que si podíamos ir otro día. Le pregunté, a través de un correo, al titular de la oficina si podía ir otro día y me respondió que sí, que tenía un mes a partir del día indicado para recoger mis documentos, así que Glace y yo decidimos que iríamos el día 27 de octubre. Llegado el día, acordé con Glace que nos reuniríamos en el mismo lugar que la ocasión anterior, solo que esta vez, yo mandaría un mensaje a la hermosa agente para avisarle que estaba a 10-15 minutos del lugar para que ella saliera para allá; esto porque ella me informó que la ocasión anterior, cuando tuvo que esperar más de 40 minutos, muchos civiles de sexo masculino (que no hombres) le decían cosas que no le gustan mientras esperaba (la verdad, no los culpo, Glace es una mujer muy atractiva y sumamente sensual pero tampoco los justifico) Así que le mandé el mensaje acordado pero, para desgracia de este agente, el autobus llegó al punto acordado apenas 10 minutos después de que le mandé el mensaje a Glace, por lo que esta vez yo tuve que esperar, alrededor de 20 minutos a Glace. Cuando ella llegó, partimos hacia la oficina haciendo el mismo recorrido que la vez anterior; llegamos al lugar, recogí mis documentos en un trámite sencillo y rápido, fuimos a comer algo y regresamos a nuestro lugar de residencia. Habiamos quedado en ir a algún lugar histórico o de esparcimiento pero Glace se durmió en el transporte. Al llegar a nuestra ciudad de residencia, caminamos, platicamos y fuimos nuevamente a comer, la acompañé a su lugar de residencia y regresé al mio.

Estos fueron, a grandes rasgos, los trámites que tuvieron ocupado a este agente a lo largo de estos meses; son muy importantes porque representan el cambio más importante en mi vida agentíl, y lo mejor de todo, es que mi hermosa mujer Glace, está dispuesta a acompañarme.

Es todo por este reporte, los dejo con una mujer que haría a este agente cubrir todos los trámites necesarios para llegar a ella (si no existiera Glace, por supuesto ^^ )

Wendy Braga




...cambio y fuera...

jueves, 8 de julio de 2010

Candidato a nueva misión

Hace unos meses -un par de años en realidad- este agente fue informado a través de un oficio que la agencia contemplaba su participación en una misión supersecreta y de extrema importancia; por lo tanto, esperaba que este agente se sometiera a unos cuantos cursos de preparación para poder presentar su candidatura a la dicha misión. Así que, fiel a mis principios de agente, me preparé en uno de los aspectos más importantes mencionados por la agencia ya que deseo como nada en este mundo participar en una operación de esas dimensiones.

La preparación de la que hablo, la comencé hace más o menos dos años en una academia asignada por la agencia; desde el principio encontré muchas cosas agradables en dicha institución por lo que los dos años se me pasaron volando y, finalmente, el pasado 17 de junio de 2010, se me permitió presentar el exámen de certificación que avalará ante la agencia los conocimientos que en dicha disciplina adquirí durante esos dos años. Aquí un resúmen de lo ocurrido en la prueba:

0700 hrs. Me levanto. Casi no pude resistir hacerlo, como pasa casi diario; esta vez los nervios y ansias de presentar el exámen me levantaron como impulsado por un resorte. Entro a bañarme.
0730 hrs. Salgo del baño, me visto y desayuno algo ligero pero consistente: fruta, atún y un yoghurt con apenas media pieza de pan. Debo estar ligero pero sin hambre durante el exámen, además, el atún me dará las fuerzas necesarias para afrontar las diferentes etapas de la prueba.
0830 hrs. Me cepillo los dientes, me pongo la camisa, tomo mi convocatoria para el exámen y salgo. Debo tomar el autobus de las 0900 porque la prueba comienza a las 1000 y el vehículo que me asignó la agencia para estos menesteres se descompuso y la agencia (automotriz) no lo devolverá arreglado hasta el siguiente día. Una vez en el camión, pienso en todo lo que deberé hacer esa mañana y me digo a mi mismo que todo irá bien; me he preparado largamente para este día y no puedo fallar
0940 hrs. Arribo al plantel de la academia asignada por la agencia, que es el mismo donde presentaré la prueba y me doy cuenta que ¡ahí está Glace! Me espera afuera del plantel en su vehículo. En cuanto me acerco me abraza, me besa y me da un paquete que contiene un chocolate, unas hojas para recados con forma de corazón en las cuales ha escrito una secuencia de frases de apoyo y amor y un vale para que este agente pueda cambiarlo por cualquier cosa que él desee ;) (creo que ambos sabemos por qué lo voy a cambiar) Entro al edificio y veo muchas caras conocidas,
1000 hrs. Se supone que el exámen debió haber comenzado a esa hora; hora en la que este agente ya está perfectamente acomodado en el lugar que ha de ocupar durante -tentativamente- las próximas cuatro horas pero no comienza sino hasta las
1008 hrs. Después de unas indicaciones, comienza ese momento que esperé durante tanto tiempo; al oprimir un botón, comienza a escribirse una nueva historia en la carrera de este agente. La primer parte del exámen es muy difícil, mucho más de lo que este agente pudo imaginarse, sin embargo, esta primer parte está dividida en dos partes y es en la segunda en la que el agente puede hacer gala de sus conocimientos y amplia preparación.
1038 hrs. Acaba la primer parte. Desde este momento, tenemos dos horas para completar las siguientes dos partes del exámen, el tiempo está en nuestras manos, debemos distribuirlo de la manera que consideremos más útil. Este agente, acostumbrado a analizar el entorno, se percata que hay quienes deciden comenzar por la parte más laboriosa, al contrario de este agente, quien prefiere comenzar con la parte que le ayudará a relajarse de la manera en que siempre lo hace en estas situaciones.
1138 hrs. Fiel a la línea de tiempo que se trazó con anterioridad, este agente comienza la tercera parte de la prueba. La ha practicado infinidad de veces y su entrenadora le ha dicho que es su punto más fuerte (un promedio de 20/25 en cada ensayo) así que comienzo confiado a redactar lo mejor que puedo, cada palabra escrita me hace ganar en confianza. Advertido por la entrenadora, me concentro en los argumentos y dejo los formalismos al último. Esto también me hace saber que voy por buen camino,
1230 hrs. A esta hora, y a pesar de haber cumplido al pie de la letra con su plan de trabajo y las recomendaciones de la especialista, este agente se da cuenta que el tiempo se agota y no tiene lista aún la tercera parte del exámen, eso lo obliga a tomar medidas un tanto desesperadas. Se pierde en estética más no en calidad. Finalmente, a las 1238 hrs. en punto, este agente entrega su exámen completa y satisfactoriamente contestado y se apresta a tomar un pequeño descanso antes de presentar la parte -en teoría- más difícil.
1250 hrs. Me dirijo a relajarme a un pequeño patio ubicado en la parte trasera de la institución acompañado de una civil de nombre clave T; ahí encontramos a P (mamacita) A, S, y M. Platicamos un rato acerca de los pormenores del exámen. Después, se nos invita a pasar a la parte de las oficinas de la institución, ya que están en una especie de convivio con motivo de un partido de futbol (deporte muy popular aquí) entre la selección local y una extranjera muy relacionada con los que estamos ahí. Aprovecho que hay frituras y bebidas para apagar mi sed y calmar el hambre que a esa hora normalmente ya tengo, y también para comer el chocolate que Glace me obsequió. Pienso en ella, como siempre. ¿Me seguirá en la misión?
1345 hrs. Me presento en el aula indicada en mi convocatoria, ya que la cuarta y última parte del exámen tendrá lugar en el aula 5 a las 1420 y se me pidió llegar 35 minutos antes de esa hora. Al llegar me doy cuenta que esa parte no saldrá como está planeado: los examinadores van atrasados. Finalmente, a las 1420 hrs. entro a preparar la cuarta parte del exámen y 30 mins después, a las 1450 hrs., paso a presentarlo. Lo hago lo mejor que puedo y siento que estuvo bien.
1530 hrs. Salgo del exámen, me despido de T y parto hacia mi lugar de residencia. Sabré el resultado del exámen el próximo lunes 12 de julio de 2010.

Como puede leerse, fue un día muy agitado, sin embargo, valió la pena ya que este agente está seguro que la misión se le asignará a él. En posteriores reportes daré seguimiento a este importante tema.

Mientras tanto, dejo a una chica que habría ayudado mucho a este agente durante su preparación (si es que estando frente a ella hubiera podido pensar en otra cosa)

Alizée

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...cambio y fuera...


jueves, 29 de abril de 2010

Iniciación

Después de lograr la reincorporación de la agente Glace a la agencia (aunque se rechazó su promoción a agente de élite), se me pidió (o exhortó, pues no es obligatorio) que la iniciara en las principales directivas que la agencia marca para un agente reincorporado, y al mismo tiempo darle la bienvenida con una pequeña fiesta. Para tal efecto, la cité el pasado 15 de enero de 2010 en su lugar de residencia actual a las 1730 horas. Llegado el día, tomé el automovil designado por la agencia para mi transporte, y me trasladé hasta el cuartél de la agente. Al llegar, la saludé de acuerdo al protocolo de la agencia y partimos hacia el centro de la ciudad.

Una vez en el centro de la ciudad, decidí guardar el vehículo en el edificio que he venido utilizando para las distintas pruebas y protocolos y salimos a caminar un poco para despejar la mente y de regreso, compramos un par de cafés para seguir platicando en el interior del edificio anteriormente mencionado. Una vez ahí, platicamos, reímos y comenzamos con la fiesta; al principio estuvimos en el patio pero después comenzó a hacer mucho frío, pues estabamos en mitad de enero, uno de los meses más fríos del año en esta parte del mundo. Por eso, decidimos subir al carro. Al estar en un ambiente tan cerrado, cálido y que propiciaba el acercamiento mutuo, comenzamos a hablar de otros temas, a pensar, sentir y hacer diferentes cosas, hasta llegar al punto en que empezamos a aplicarnos diferentes protocolos que sólo se aplican entre dos agentes en nuestras condiciones. En un momento determinado, Glace se acercó a mí y me pidió que le explicara las condiciones en las que se aplica un protocolo y cuáles serían las posibles consecuencias de su aplicación; yo me sorprendí mucho porque ¡se trataba del protocolo SX001! Sin embargo, hice acopio de todos mis conocimientos como agente y le expliqué con lujo de detalles en qué consistía (aunque me parece que ella ya lo sabía) cómo se aplica (lo cual no tenía ella tan claro) y las consecuencias posibles (una de ellas era bien sabida por ella, la segunda, no) y acto seguido, éste agente procedió a preguntarle si en verdad quería hacerlo, puesto que una de las consecuencias me toca directamente y podría arruinar nuestras carreras al interior de la agencia (o por lo menos cambiarla de rumbo muy drásticamente) a lo que ella respondió: 'no te preocupes, tú sabes que he tomado todas las medidas pertinentes para evitar esa consecuencia y además, yo estoy bien segura de que no pasará nada' Una vez aceptada y eliminada -en su mayor parte- la más preocupante de las posibles consecuencias, procedimos a aplicar el protocolo SX001. Como todo agente responsable que se precie de serlo, sé que un protocolo así de delicado e importante no se puede aplicar de repente: se debe preparar al sujeto (sujeta, en éste caso) para la aplicación de un protocolo que puede ser hasta doloroso si no se aplica según los manuales de la agencia. Por eso, preparé a la agente antes de aplicarlo (aunque si he de ser franco, la preparé antes de saber que la agente sugeriría que aplicara el SX001) después de una preparación a fondo y muy detallada, la agente me sugirió que lo aplicaramos. Para tales efectos, la agente se colocó en una de las posiciones recomendadas para la aplicación del mencionado protocolo y procedió a ayudarme con mi parte. Al principio nos costó un poco de trabajo porque el área era relativamente nueva y por lo tanto, estaba un poco estrecha, pero con el esfuerzo coordinado logramos cumplir la primera parte del SX001. Al cumplir la primera parte, la segunda fue mucho más fácil y ya que el éxito de ésta dependía en su mayor parte de mí; por lo que puse todos mis conocimientos, energías y fuerza en el buen cumplimiento de la misión. Pasado un buen rato, concluyó la aplicación de la segunda parte y procedimos a la tercera, que fue infinitamente más fácil pero igual de placentera que las dos anteriores. Una vez concluido el protocolo, encendimos la luz del automóvil y descubrimos con horror, que una de las posibles consecuencias era una realidad. Glace reaccionó como lo prevé el manual: se horrorizó y sintió mal, comenzó a perder el control, a ponerse muy nerviosa mientras me preguntaba -con voz entrecortada- qué ibamos a hacer. Afortunadamente, éste agente tuvo a bien seguir al pie de la letra las indicaciones del manual en casos de contingencia como ese; tranquilicé a Glace y la separé de la escena del protocolo mientras intentaba borrar las huellas que dejó la consecuencia. Nada más terminar, le indiqué a Glace que podía regresar al auto, ella, al darse cuenta de mi eficiencia para eliminar las huellas, se tranquilizó y pudimos partir.

Al día siguiente, visité a la bella agente en una de sus misiones alternas y le llevé un pequeño obsequio para dar por finalizado el protocolo SX001 (visita que se clasificó a partir de ese día como medida posterior indispensable en la aplicación del protocolo SX001).

La verdad, éste agente no iba preparado para la aplicación del SX001, de hecho, fue Glace quien lo sugirió en primer lugar, lo cual me sorprendió mucho dados los antecedentes de la agente y la forma en cómo se venían desarrollando las cosas entre ella y yo en cuanto a la aplicación de protocolos. Fue por esa razón que en un principio dudé mucho de la aplicación del protocolo; por mi mente de agente pasaron muchas ideas, ideas como que Glace quería que me expulsaran de la agencia porque ella no sabía con seguridad si seguiría o no con nosotros, o que Glace planeó deliberadamente su actuación en todos los protocolos anteriores para orillar a éste agente a renunciar voluntariamente a la agencia o hasta que ella pudo haber aplicado el mismo protocolo antes de mí sin decirmelo (el cual era el más pequeño de mis miedos) Afortunadamente, desde el mismo día, éste agente pudo darse cuenta de cuales eran -y siguen siendo- las verdaderas intenciones de Glace al pedirme la aplicación de un protocolo tan delicado y aunque en mis más oscuros momentos me he llegado a arrepentir de haberlo aplicado porque siento que yo fui quien la orilló a pedirlo, recuerdo el texto que adjunté al reporte de su reincorporación a la agencia y me repito que mientras ella no decida lo contrario, éste agente está dispuesto a seguir hasta el final, no importando las consecuencias.

Es todo en éste reporte, para despedirme, dejo con ustedes a una chica a la cual habría sido un verdadero placer aplicarle el protocolo SX001:

Scarlett Johansson




...cambio y fuera...