Después de lograr la reincorporación de la agente Glace a la agencia (aunque se rechazó su promoción a agente de élite), se me pidió (o exhortó, pues no es obligatorio) que la iniciara en las principales directivas que la agencia marca para un agente reincorporado, y al mismo tiempo darle la bienvenida con una pequeña fiesta. Para tal efecto, la cité el pasado 15 de enero de 2010 en su lugar de residencia actual a las 1730 horas. Llegado el día, tomé el automovil designado por la agencia para mi transporte, y me trasladé hasta el cuartél de la agente. Al llegar, la saludé de acuerdo al protocolo de la agencia y partimos hacia el centro de la ciudad.
Una vez en el centro de la ciudad, decidí guardar el vehículo en el edificio que he venido utilizando para las distintas pruebas y protocolos y salimos a caminar un poco para despejar la mente y de regreso, compramos un par de cafés para seguir platicando en el interior del edificio anteriormente mencionado. Una vez ahí, platicamos, reímos y comenzamos con la fiesta; al principio estuvimos en el patio pero después comenzó a hacer mucho frío, pues estabamos en mitad de enero, uno de los meses más fríos del año en esta parte del mundo. Por eso, decidimos subir al carro. Al estar en un ambiente tan cerrado, cálido y que propiciaba el acercamiento mutuo, comenzamos a hablar de otros temas, a pensar, sentir y hacer diferentes cosas, hasta llegar al punto en que empezamos a aplicarnos diferentes protocolos que sólo se aplican entre dos agentes en nuestras condiciones. En un momento determinado, Glace se acercó a mí y me pidió que le explicara las condiciones en las que se aplica un protocolo y cuáles serían las posibles consecuencias de su aplicación; yo me sorprendí mucho porque ¡se trataba del protocolo SX001! Sin embargo, hice acopio de todos mis conocimientos como agente y le expliqué con lujo de detalles en qué consistía (aunque me parece que ella ya lo sabía) cómo se aplica (lo cual no tenía ella tan claro) y las consecuencias posibles (una de ellas era bien sabida por ella, la segunda, no) y acto seguido, éste agente procedió a preguntarle si en verdad quería hacerlo, puesto que una de las consecuencias me toca directamente y podría arruinar nuestras carreras al interior de la agencia (o por lo menos cambiarla de rumbo muy drásticamente) a lo que ella respondió: 'no te preocupes, tú sabes que he tomado todas las medidas pertinentes para evitar esa consecuencia y además, yo estoy bien segura de que no pasará nada' Una vez aceptada y eliminada -en su mayor parte- la más preocupante de las posibles consecuencias, procedimos a aplicar el protocolo SX001. Como todo agente responsable que se precie de serlo, sé que un protocolo así de delicado e importante no se puede aplicar de repente: se debe preparar al sujeto (sujeta, en éste caso) para la aplicación de un protocolo que puede ser hasta doloroso si no se aplica según los manuales de la agencia. Por eso, preparé a la agente antes de aplicarlo (aunque si he de ser franco, la preparé antes de saber que la agente sugeriría que aplicara el SX001) después de una preparación a fondo y muy detallada, la agente me sugirió que lo aplicaramos. Para tales efectos, la agente se colocó en una de las posiciones recomendadas para la aplicación del mencionado protocolo y procedió a ayudarme con mi parte. Al principio nos costó un poco de trabajo porque el área era relativamente nueva y por lo tanto, estaba un poco estrecha, pero con el esfuerzo coordinado logramos cumplir la primera parte del SX001. Al cumplir la primera parte, la segunda fue mucho más fácil y ya que el éxito de ésta dependía en su mayor parte de mí; por lo que puse todos mis conocimientos, energías y fuerza en el buen cumplimiento de la misión. Pasado un buen rato, concluyó la aplicación de la segunda parte y procedimos a la tercera, que fue infinitamente más fácil pero igual de placentera que las dos anteriores. Una vez concluido el protocolo, encendimos la luz del automóvil y descubrimos con horror, que una de las posibles consecuencias era una realidad. Glace reaccionó como lo prevé el manual: se horrorizó y sintió mal, comenzó a perder el control, a ponerse muy nerviosa mientras me preguntaba -con voz entrecortada- qué ibamos a hacer. Afortunadamente, éste agente tuvo a bien seguir al pie de la letra las indicaciones del manual en casos de contingencia como ese; tranquilicé a Glace y la separé de la escena del protocolo mientras intentaba borrar las huellas que dejó la consecuencia. Nada más terminar, le indiqué a Glace que podía regresar al auto, ella, al darse cuenta de mi eficiencia para eliminar las huellas, se tranquilizó y pudimos partir.
Al día siguiente, visité a la bella agente en una de sus misiones alternas y le llevé un pequeño obsequio para dar por finalizado el protocolo SX001 (visita que se clasificó a partir de ese día como medida posterior indispensable en la aplicación del protocolo SX001).
La verdad, éste agente no iba preparado para la aplicación del SX001, de hecho, fue Glace quien lo sugirió en primer lugar, lo cual me sorprendió mucho dados los antecedentes de la agente y la forma en cómo se venían desarrollando las cosas entre ella y yo en cuanto a la aplicación de protocolos. Fue por esa razón que en un principio dudé mucho de la aplicación del protocolo; por mi mente de agente pasaron muchas ideas, ideas como que Glace quería que me expulsaran de la agencia porque ella no sabía con seguridad si seguiría o no con nosotros, o que Glace planeó deliberadamente su actuación en todos los protocolos anteriores para orillar a éste agente a renunciar voluntariamente a la agencia o hasta que ella pudo haber aplicado el mismo protocolo antes de mí sin decirmelo (el cual era el más pequeño de mis miedos) Afortunadamente, desde el mismo día, éste agente pudo darse cuenta de cuales eran -y siguen siendo- las verdaderas intenciones de Glace al pedirme la aplicación de un protocolo tan delicado y aunque en mis más oscuros momentos me he llegado a arrepentir de haberlo aplicado porque siento que yo fui quien la orilló a pedirlo, recuerdo el texto que adjunté al reporte de su reincorporación a la agencia y me repito que mientras ella no decida lo contrario, éste agente está dispuesto a seguir hasta el final, no importando las consecuencias.
Es todo en éste reporte, para despedirme, dejo con ustedes a una chica a la cual habría sido un verdadero placer aplicarle el protocolo SX001:
Una vez en el centro de la ciudad, decidí guardar el vehículo en el edificio que he venido utilizando para las distintas pruebas y protocolos y salimos a caminar un poco para despejar la mente y de regreso, compramos un par de cafés para seguir platicando en el interior del edificio anteriormente mencionado. Una vez ahí, platicamos, reímos y comenzamos con la fiesta; al principio estuvimos en el patio pero después comenzó a hacer mucho frío, pues estabamos en mitad de enero, uno de los meses más fríos del año en esta parte del mundo. Por eso, decidimos subir al carro. Al estar en un ambiente tan cerrado, cálido y que propiciaba el acercamiento mutuo, comenzamos a hablar de otros temas, a pensar, sentir y hacer diferentes cosas, hasta llegar al punto en que empezamos a aplicarnos diferentes protocolos que sólo se aplican entre dos agentes en nuestras condiciones. En un momento determinado, Glace se acercó a mí y me pidió que le explicara las condiciones en las que se aplica un protocolo y cuáles serían las posibles consecuencias de su aplicación; yo me sorprendí mucho porque ¡se trataba del protocolo SX001! Sin embargo, hice acopio de todos mis conocimientos como agente y le expliqué con lujo de detalles en qué consistía (aunque me parece que ella ya lo sabía) cómo se aplica (lo cual no tenía ella tan claro) y las consecuencias posibles (una de ellas era bien sabida por ella, la segunda, no) y acto seguido, éste agente procedió a preguntarle si en verdad quería hacerlo, puesto que una de las consecuencias me toca directamente y podría arruinar nuestras carreras al interior de la agencia (o por lo menos cambiarla de rumbo muy drásticamente) a lo que ella respondió: 'no te preocupes, tú sabes que he tomado todas las medidas pertinentes para evitar esa consecuencia y además, yo estoy bien segura de que no pasará nada' Una vez aceptada y eliminada -en su mayor parte- la más preocupante de las posibles consecuencias, procedimos a aplicar el protocolo SX001. Como todo agente responsable que se precie de serlo, sé que un protocolo así de delicado e importante no se puede aplicar de repente: se debe preparar al sujeto (sujeta, en éste caso) para la aplicación de un protocolo que puede ser hasta doloroso si no se aplica según los manuales de la agencia. Por eso, preparé a la agente antes de aplicarlo (aunque si he de ser franco, la preparé antes de saber que la agente sugeriría que aplicara el SX001) después de una preparación a fondo y muy detallada, la agente me sugirió que lo aplicaramos. Para tales efectos, la agente se colocó en una de las posiciones recomendadas para la aplicación del mencionado protocolo y procedió a ayudarme con mi parte. Al principio nos costó un poco de trabajo porque el área era relativamente nueva y por lo tanto, estaba un poco estrecha, pero con el esfuerzo coordinado logramos cumplir la primera parte del SX001. Al cumplir la primera parte, la segunda fue mucho más fácil y ya que el éxito de ésta dependía en su mayor parte de mí; por lo que puse todos mis conocimientos, energías y fuerza en el buen cumplimiento de la misión. Pasado un buen rato, concluyó la aplicación de la segunda parte y procedimos a la tercera, que fue infinitamente más fácil pero igual de placentera que las dos anteriores. Una vez concluido el protocolo, encendimos la luz del automóvil y descubrimos con horror, que una de las posibles consecuencias era una realidad. Glace reaccionó como lo prevé el manual: se horrorizó y sintió mal, comenzó a perder el control, a ponerse muy nerviosa mientras me preguntaba -con voz entrecortada- qué ibamos a hacer. Afortunadamente, éste agente tuvo a bien seguir al pie de la letra las indicaciones del manual en casos de contingencia como ese; tranquilicé a Glace y la separé de la escena del protocolo mientras intentaba borrar las huellas que dejó la consecuencia. Nada más terminar, le indiqué a Glace que podía regresar al auto, ella, al darse cuenta de mi eficiencia para eliminar las huellas, se tranquilizó y pudimos partir.
Al día siguiente, visité a la bella agente en una de sus misiones alternas y le llevé un pequeño obsequio para dar por finalizado el protocolo SX001 (visita que se clasificó a partir de ese día como medida posterior indispensable en la aplicación del protocolo SX001).
La verdad, éste agente no iba preparado para la aplicación del SX001, de hecho, fue Glace quien lo sugirió en primer lugar, lo cual me sorprendió mucho dados los antecedentes de la agente y la forma en cómo se venían desarrollando las cosas entre ella y yo en cuanto a la aplicación de protocolos. Fue por esa razón que en un principio dudé mucho de la aplicación del protocolo; por mi mente de agente pasaron muchas ideas, ideas como que Glace quería que me expulsaran de la agencia porque ella no sabía con seguridad si seguiría o no con nosotros, o que Glace planeó deliberadamente su actuación en todos los protocolos anteriores para orillar a éste agente a renunciar voluntariamente a la agencia o hasta que ella pudo haber aplicado el mismo protocolo antes de mí sin decirmelo (el cual era el más pequeño de mis miedos) Afortunadamente, desde el mismo día, éste agente pudo darse cuenta de cuales eran -y siguen siendo- las verdaderas intenciones de Glace al pedirme la aplicación de un protocolo tan delicado y aunque en mis más oscuros momentos me he llegado a arrepentir de haberlo aplicado porque siento que yo fui quien la orilló a pedirlo, recuerdo el texto que adjunté al reporte de su reincorporación a la agencia y me repito que mientras ella no decida lo contrario, éste agente está dispuesto a seguir hasta el final, no importando las consecuencias.
Es todo en éste reporte, para despedirme, dejo con ustedes a una chica a la cual habría sido un verdadero placer aplicarle el protocolo SX001:
Scarlett Johansson
...cambio y fuera...

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