viernes, 25 de abril de 2008

Los Cambios

Un nuevo reporte. En esta ocasión trataremos un tema que no mucha gente nota pero sin duda muchos viven: los cambios. ¿a qué se refiere este agente con los cambios? muy simple; a los cambios que experimentan los humanos a lo largo de su vida (especialmente durante los primeros años). Una vez acotado nuestro tema, comencemos.

A lo largo de su vida, los humanos son dotados de diferentes tipos de educación, siendo el familiar, el escolar y el religioso los más importantes o los más notables en mis observaciones. Estos tres grandes sistemas educativos influyen de manera sobresaliente en la vida adulta del civil ya que le enseñan en quién creer, qué pensar y cómo comportarse frente a sus semejantes siendo, el familiar y el religioso los menos cuestionables debido a su temprana implementación y al uso de diversos instrumentos como son el dogma y el amor para darles ese carácter.

En opinión de este agente, el familiar es el menos reprochable debido a que es, digamos, instintivo, no premeditado y la mayoría de las veces muy bien intencionado. Por el otro lado, el religioso es totalmente lo opuesto pero de eso no hablaremos hoy porque nos desviaríamos del tema (y porque necesitaría al menos otras tres entradas para dar mis impresiones más importantes). Finalmente, el escolar por su naturaleza (transmitido de generación en generación) su estructura (estratificado, de cierta forma) y su organización (manejado por diferentes personas) puede y debe ser cuestionado ya que generalmente obedece a intereses muy ajenos al civil que lo recibe y porque es el que más le da un sentido de identidad y pertenencia al humano pero además, lo conmina a buscar algo llamado éxito y le da la oportunidad de sobresalir de entre los demás, de ser alguien en la vida.

Son precisamente las características mencionadas arriba las que me hacen ocuparme de su estudio y hacer este reporte.

Comenzaré con un ejemplo tomado de la vida real, de una de las misiones más agradables que me ha tocado vivir: la preparatoria. Lunares era un típico niño de secundaria, hijo de familia, sin vicios (creánme que a esa edad hay quienes los tienen) y entregado a los estudios en cuerpo y alma (ñoños, les llaman los civiles) Pues bien, este agente tuvo la dicha de conocer al mentado Lunares en la preparatoria (nombre clave: Bach2), digo dicha porque si no lo hubiera conocido, tal vez este reporte no existiría. Lunares trataba siempre de sobresalir en todo lo que hacía, siempre quiso ser el más rápido en deportes, el más inteligente fuera y dentro de clase, el que tuviera las mejores calificaciones, el más reconocido por los maestros, el más querido por sus compañeros bueno, hasta el mejor en las maquinitas. Y pudo haberlo logrado de no haber sido porque habíamos mejores (no malinterpreten, este agente era de los mejores en las maquinitas ¬¬) y daba muestras de un ego enorme cada que podía. Los años transcurrieron como segundos en tan placentera misión y llegó el momento de decirle adiós a la misma. Cada uno agarró su propio camino, los grupos de amigos se separaron (a este agente sólo le quedan 5 de algo así como 14), algunas amistades terminaron y algunas personas se borraron de la mente de los demás. Aún así, en la misión precedente, este agente llegó a encontrarse con Lunares en un par de ocasiones y lo que vió, lo dejó perplejo: Lunares había cambiado tanto que bien podría haber pasado por alguien más; vestido totalmente de negro (zapatos, pantalones, una playera pegada, gabardina hasta las rodillas y lentes oscuros) parecía salido de Matrix (tomenselo a broma pero así era, ya que estudió Informática Administrativa y según una de mis más fieles fuentes, se creía experto en todos y cada uno de los lenguajes de programación existentes) además, se creía galán ya que, según otra de mis fuentes, seguía y acosaba a cuanta mujer de media belleza se topara en el camino (no digo que eso sea malo pero él se fue de un extremo al otro). Y lo mismo ocurrió con otros tantos casualities de los que tengo conocimiento; Cuasi, Hermelinda, Hot y hasta El juero.

Los anteriores ejemplos me llevan al tema central del reporte; ¿cómo puede alguien cambiar tanto, al punto de tratar de ser una persona distinta frente a las personas que sabemos quién es en realidad? y no me dejarán mentir porque sé que mucha gente cambia y lo acepto cuando es para bien pero en estos casos...por ejemplo, Cuasi siempre fue uno de los menos agraciados intelectualmente de dicha misión (en una ocasión, un maestro le subió la calificación desde 3 hasta 6 simplemente porque era amigo de su papá) y las pocas veces que llegué a encontrarme con él, lo primero que le preguntaba a este agente era ¿qué promedio tienes? (si, así, literal) o la última vez que lo ví, me 'presumió' su cedúla profesional, ¡por favor! -pensó este agente- si yo sé que no podías ni siquiera con la estadística de calculadora...y en cada oportunidad me 'presume' su 'trabajo'. Lo mismo pasa con los demás, a Hot, lo p*endejeaba medio salón y ahora se cree tanto que ya ni siquiera me habla al igual que Hermelinda y el juero, que a pesar de que aún me habla, se siente 1er mundo porque su papá se fue de jardinero a Canadá. Y no es que me importe o me duela que no me hablen, es simplemente que mi mente no alcanza a comprender cómo alguien puede cambiar así con quienes los conocemos de toda la vida.

Con todos estos antecedentes, me he atrevido a formular algunas hipótesis de los cambios:

La gente cambia porque:

  1. Tiene autoestima baja, es decir necesita sentir que 'es alguien' para sentirse vivo o identificado o perteneciente a un grupo social; el de los 'ganadores'
  2. De verdad cree que la escuela lo hace mejor persona o que asistir a la universidad lo pone en otro nivel (esto es especialmente identificable en civiles cuyos padres tienen poca o nula instrucción)
  3. Simplemente está tan ocupado con sus cosas que se olvida de lo bueno de la vida...
En la mayoría de los casos anteriores puedo notar falta de autoestima, en Cuasi, Hermelinda y Lunares pero los que de plano este agente no comprende son los casos de Hot y Juero, así que lo dejaré en simple y llana estupidez.

Lo único que lamento es que Piña está en la etapa de esos cambios, Dios quiera y nadie la lastime...

Para terminar, dejo a una chica que espero nunca cambie

Keeley Hazell

















Por cierto, mañana este agente estará sólo y hará una de sus clásicas fiestas, por supuesto que no están invitados :P


...cambio y fuera...



miércoles, 23 de abril de 2008

La Soledad

De nuevo reportandome, en esta ocasión trataré un tema de suma importancia en estos días: La soledad.

Este agente se ha dado cuenta en estos días de observación, que la soledad es algo que le preocupa a muchos civilies. La soledad (y esta es la muy humilde opinión de este agente) es vista (o sentida) por los humanos en dos formas: personal e impersonalmente.
La forma personal de la soledad es aquella que sienten los civiles cuando extrañan a alguien que por cualquier razón ya no está con ellos y puede recaer lo mismo sobre madres, abuelos o cualquier otro familiar hasta novios o cualquier otra persona (incluso animales) que haya estado o aún esté 'atada' sentimentalmente a la persona que extraña; el extrañador, pues. Generalmente, este tipo de ataduras se basan en la costumbre más allá del cariño (este agente ha conocido a pocas, por no decir ninguna, personas que realmente extrañan a alguien por amor). Este tipo de soledad es muy nociva para la salud de los humanos ya que si de verdad sienten que el extrañado les pertenece, pueden llegar a extremos muy peligrosos para ellos. Porque si la relación de 'extrañamiento' se basa en el amor o cariño verdadero, es fácil de perdonar y...digamos olvidar (creo que nunca se olvida pero deja de doler). En este caso, el extrañador puede llegar a un punto en que ya no se siente sólo y puede (si así lo desea) escapar de la soledad.

Ahora bien, la segunda forma de soledad, la impersonal es más dura y mucho mucho más nociva ya que, a diferencia de la primera, en esta no se extraña a alguien en específico simplemente, se está sólo porque así se desea, la soledad se basa en la ausencia de alguien al lado del civil en cuestión; es decir, extraña a alguien que ni siquiera conoce (o que tal vez ni siquiera existe). En este apartado, cabe destacar que la presión de la sociedad juega un papel descisivo ya que desde niños a los humanos se les enseña que deben estar acompañados especialmente a las mujeres. Y esto, las lleva en ocasiones a cometer burradas de dimensiones épicas.

Todo esto viene a colación porque hace unos días, este agente platicaba con uno de sus más queridos amigos civiles cuyo nombre clave es Yeison (así, con 'y', no pregunten porqué) acerca del novio de Cielo que es un tipo alto, feo y con una panzota de chelero que ya casi no puede esconder. Y no es que a este agente le importe (recuerden que en la agencia nos enseñan a no involucrarnos sentimentalmente de ninguna manera con los civiles que se encuentran en la misión, casualties, en lenguaje de agente) pero en esa plática, Yeison y yo, llegamos a la conclusión de que Cielo no lo quiere, está con él por temor a la soledad ya que, en diversas ocasiones nos ha dejado entrever (entreoir, porque es en pláticas) que la presión por 'tener novio' en su casa es muy fuerte (y apenas me acaba de contar que a su hermana le pasa lo mismo ¬¬) porque, por lo poco que este agente ha podido percibir, él la trata mal (me ha dicho que le grita y que le quitó su celular) y a pesar de que Yeison y este agente (y mucha gente allegada a ella) le han comentado que lo mejor sería dejarlo, ella no hace caso. Así que ante semejante panorama, este agente ha decidido aplicar una vieja ley que le enseñó su abuela 'el que por su gusto muere, hasta la muerte le sabe' y nada más...

Cómo puede notarse, la soledad es muy abstracta y subjetiva por lo tanto, mi conclusión sería que los sentimientos humanos son muy confusos (en especial los femeninos).

Para cerrar este reporte, dejo a una chica que con unos años menos podría hacer que este agente abandonara su soledad:

Joana Benedek



















...cambio y fuera...



viernes, 18 de abril de 2008

The Dance

En esta ocasión el reporte trata precisamente de eso, del baile. Pero decidí darle ese nombre en inglés por el albúm Dangerous de Michael Jackson que contenía una serie de 'reflexiones' del mismo Jackson y, aunque en ese momento no entendía nada de lo que decía, se me quedó muy grabado.

Pero dejemonos de sentimentalismos y pasemos al reporte. A lo largo de mi vida como agente (y fuera de ella) he podido observar lo importante que es el baile para los civiles (los humanos en general) desconozco porqué pero la mayoría aman este...llamemosle...ritual, en especial el género femenino, intuyo que debe ser por razones antropólogicas pero no lo sé y me intriga sobremanera así que me dediqué (ajá) a investigar y esto fue lo que encontré:

Los bailes de salón (inglés: Ballroom dance) son aquellos que baila una pareja de forma coordinada y siguiendo el ritmo de la música. En su origen eran meramente lúdicos y populares y su repercusión social fue de tal magnitud que dio lugar a la creación de salas específicas que -dotadas de una orquesta y un pavimento adecuado- facilitaran su práctica. En la actualidad se practican también como modalidad deportiva en competiciones organizadas y reglamentadas por las correspondientes federaciones nacionales e internacionales.

Tanto en su versión social como en la de competición y deportiva los movimientos e interacciones de la pareja se ajustan a patrones previamente establecidos que, asociados con la música, caracterizan a los distintos bailes. Ello motiva que su práctica requiera de un previo aprendizaje que antiguamente se transmitía de padres a hijos y en la actualidad puede ser adquirido en academias de danza.
Eso es lo que dice cierta enciclopedia en línea pero no abunda en temas más interesantes como el orígen y esas asuntos así que me conformaré con saber que a las mujeres les encanta (razón de más para estudiarlo) Todo esto viene a colación porque desde hace varios días, --meses en realidad-- este agente ha estado tomando lecciones de dicha disciplina (¡¿QUEE?! ¡¿X?! ¡con lo socialmente desenvuelto que es!) pues si, este agente se dedica lunes y miércoles de las 2000 a las 2100 a tratar de aprender el difícil arte de mover el cuerpo al ritmo de la música con cierta cadencia y gracia (si es que existe algo de ello en el inútil cuerpo de este agente ¬¬)

En un principio, la dichosa clasecita era un infierno para el redactor (y aún lo es sólo que ya me acostumbré) y no veía la hora de borrarme de ahí. Pero para entender esto, debe tomarse en cuenta que yo no fuí el de la idea de entrar a dicho curso, fue mi hermana que en un principio iba sola pero un buen (mal) día llegó y me dijo: 'X, necesito que vayas a la clase de baile conmigo porque debo llevar una pareja y no (encuentro otro pendejo a quien obligar) hay nadie más que tu' este agente pensó: '¿que tan malo puede (o puedo) ser? después de todo ya había tomado 'lecciones' con Bee y no era tan chafa'. Grave error.

Al llegar al salón (en serio es un salón) ya estaba todo preparado para mi primer humillación pública de los últimos tiempos; un piso de duela, una maestra y varios alumnos. Comenzó la música (no recuerdo muy bien qué género pero me parece que era danzón) y comencé a 'moverme', de más está decir que no lo hacía nada bien, pero en serio nada bien, todo descoordinado se me enredaban los pies, equivocaba los pasos y lo peor es que tenía que verme hacer el ridículo gracias al espejote que hay en la pared...El tiempo transcurrió lento hasta el fin de la clase, yo, ingenuo, creí que lo peor ya había pasado, grave error otra vez; las siguientes clases fueron peores: me pasaban al frente a repetir los pasos frente al espejo junto a la maestra (que en honor a la verdad tiene una paciencia a prueba de acero -o de X-) hasta que me quedaban, a medias, mientras yo recordaba lo divertidas que eran las 'clases' con Bee...

Así se van mis lunes y miércoles, entre cumbias, danzones, mambos y cha cha chas. A este agente no le importa perder una hora de su vida en dicho tormento ya que igual la desperdiciaría en otras cosas menos...productivas como comer, dormir, ver la televisión o escribir un reporte. De hecho pienso que es importante saber bailar (o moverse más de lo que yo hago) ya que a Piña, Cielo y hasta a Vainilla les gusta (aunque esta última siempre lo haya negado, este agente sabe la verdad) y he llegado a creer que es algo bueno que sepa 'moverme en la pista' Lo que verdaderamente me molesta y es algo contra lo que NUNCA he podido es hacer el ridículo y encima tener que ponerme a contemplar cómo lo hago (en este apartado, lo más cruel es bailar mambo, siento que me veo como Resortes)

Eso es todo en este reporte, tendré que seguir tratando de bailar hasta que mi hermana se consiga a otro idiota. Mientras tanto y para aliviar un poco la grotesca imágen que seguramente se les formó de este agente tratando de bailar, les dejo a una chica que demostró que estoy a millones de años luz de bailar bien (aunque haya sido en cierto estúpido concurso de cierta televisora estúpida)

Angelique Boyer

















¡¡Aaaaaay Mamachita!!


...cambio y fuera...