De nuevo reportandome, en esta ocasión trataré un tema de suma importancia en estos días: La soledad.
Este agente se ha dado cuenta en estos días de observación, que la soledad es algo que le preocupa a muchos civilies. La soledad (y esta es la muy humilde opinión de este agente) es vista (o sentida) por los humanos en dos formas: personal e impersonalmente.
La forma personal de la soledad es aquella que sienten los civiles cuando extrañan a alguien que por cualquier razón ya no está con ellos y puede recaer lo mismo sobre madres, abuelos o cualquier otro familiar hasta novios o cualquier otra persona (incluso animales) que haya estado o aún esté 'atada' sentimentalmente a la persona que extraña; el extrañador, pues. Generalmente, este tipo de ataduras se basan en la costumbre más allá del cariño (este agente ha conocido a pocas, por no decir ninguna, personas que realmente extrañan a alguien por amor). Este tipo de soledad es muy nociva para la salud de los humanos ya que si de verdad sienten que el extrañado les pertenece, pueden llegar a extremos muy peligrosos para ellos. Porque si la relación de 'extrañamiento' se basa en el amor o cariño verdadero, es fácil de perdonar y...digamos olvidar (creo que nunca se olvida pero deja de doler). En este caso, el extrañador puede llegar a un punto en que ya no se siente sólo y puede (si así lo desea) escapar de la soledad.
Ahora bien, la segunda forma de soledad, la impersonal es más dura y mucho mucho más nociva ya que, a diferencia de la primera, en esta no se extraña a alguien en específico simplemente, se está sólo porque así se desea, la soledad se basa en la ausencia de alguien al lado del civil en cuestión; es decir, extraña a alguien que ni siquiera conoce (o que tal vez ni siquiera existe). En este apartado, cabe destacar que la presión de la sociedad juega un papel descisivo ya que desde niños a los humanos se les enseña que deben estar acompañados especialmente a las mujeres. Y esto, las lleva en ocasiones a cometer burradas de dimensiones épicas.
Todo esto viene a colación porque hace unos días, este agente platicaba con uno de sus más queridos amigos civiles cuyo nombre clave es Yeison (así, con 'y', no pregunten porqué) acerca del novio de Cielo que es un tipo alto, feo y con una panzota de chelero que ya casi no puede esconder. Y no es que a este agente le importe (recuerden que en la agencia nos enseñan a no involucrarnos sentimentalmente de ninguna manera con los civiles que se encuentran en la misión, casualties, en lenguaje de agente) pero en esa plática, Yeison y yo, llegamos a la conclusión de que Cielo no lo quiere, está con él por temor a la soledad ya que, en diversas ocasiones nos ha dejado entrever (entreoir, porque es en pláticas) que la presión por 'tener novio' en su casa es muy fuerte (y apenas me acaba de contar que a su hermana le pasa lo mismo ¬¬) porque, por lo poco que este agente ha podido percibir, él la trata mal (me ha dicho que le grita y que le quitó su celular) y a pesar de que Yeison y este agente (y mucha gente allegada a ella) le han comentado que lo mejor sería dejarlo, ella no hace caso. Así que ante semejante panorama, este agente ha decidido aplicar una vieja ley que le enseñó su abuela 'el que por su gusto muere, hasta la muerte le sabe' y nada más...
Cómo puede notarse, la soledad es muy abstracta y subjetiva por lo tanto, mi conclusión sería que los sentimientos humanos son muy confusos (en especial los femeninos).
Para cerrar este reporte, dejo a una chica que con unos años menos podría hacer que este agente abandonara su soledad:
Joana Benedek




















...cambio y fuera...
Este agente se ha dado cuenta en estos días de observación, que la soledad es algo que le preocupa a muchos civilies. La soledad (y esta es la muy humilde opinión de este agente) es vista (o sentida) por los humanos en dos formas: personal e impersonalmente.
La forma personal de la soledad es aquella que sienten los civiles cuando extrañan a alguien que por cualquier razón ya no está con ellos y puede recaer lo mismo sobre madres, abuelos o cualquier otro familiar hasta novios o cualquier otra persona (incluso animales) que haya estado o aún esté 'atada' sentimentalmente a la persona que extraña; el extrañador, pues. Generalmente, este tipo de ataduras se basan en la costumbre más allá del cariño (este agente ha conocido a pocas, por no decir ninguna, personas que realmente extrañan a alguien por amor). Este tipo de soledad es muy nociva para la salud de los humanos ya que si de verdad sienten que el extrañado les pertenece, pueden llegar a extremos muy peligrosos para ellos. Porque si la relación de 'extrañamiento' se basa en el amor o cariño verdadero, es fácil de perdonar y...digamos olvidar (creo que nunca se olvida pero deja de doler). En este caso, el extrañador puede llegar a un punto en que ya no se siente sólo y puede (si así lo desea) escapar de la soledad.
Ahora bien, la segunda forma de soledad, la impersonal es más dura y mucho mucho más nociva ya que, a diferencia de la primera, en esta no se extraña a alguien en específico simplemente, se está sólo porque así se desea, la soledad se basa en la ausencia de alguien al lado del civil en cuestión; es decir, extraña a alguien que ni siquiera conoce (o que tal vez ni siquiera existe). En este apartado, cabe destacar que la presión de la sociedad juega un papel descisivo ya que desde niños a los humanos se les enseña que deben estar acompañados especialmente a las mujeres. Y esto, las lleva en ocasiones a cometer burradas de dimensiones épicas.
Todo esto viene a colación porque hace unos días, este agente platicaba con uno de sus más queridos amigos civiles cuyo nombre clave es Yeison (así, con 'y', no pregunten porqué) acerca del novio de Cielo que es un tipo alto, feo y con una panzota de chelero que ya casi no puede esconder. Y no es que a este agente le importe (recuerden que en la agencia nos enseñan a no involucrarnos sentimentalmente de ninguna manera con los civiles que se encuentran en la misión, casualties, en lenguaje de agente) pero en esa plática, Yeison y yo, llegamos a la conclusión de que Cielo no lo quiere, está con él por temor a la soledad ya que, en diversas ocasiones nos ha dejado entrever (entreoir, porque es en pláticas) que la presión por 'tener novio' en su casa es muy fuerte (y apenas me acaba de contar que a su hermana le pasa lo mismo ¬¬) porque, por lo poco que este agente ha podido percibir, él la trata mal (me ha dicho que le grita y que le quitó su celular) y a pesar de que Yeison y este agente (y mucha gente allegada a ella) le han comentado que lo mejor sería dejarlo, ella no hace caso. Así que ante semejante panorama, este agente ha decidido aplicar una vieja ley que le enseñó su abuela 'el que por su gusto muere, hasta la muerte le sabe' y nada más...
Cómo puede notarse, la soledad es muy abstracta y subjetiva por lo tanto, mi conclusión sería que los sentimientos humanos son muy confusos (en especial los femeninos).
Para cerrar este reporte, dejo a una chica que con unos años menos podría hacer que este agente abandonara su soledad:
Joana Benedek




















...cambio y fuera...

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