domingo, 5 de abril de 2009

Domingo de ramos

Siguiendo con la investigación con nombre clave Roots, presento este reporte que continúa con el análisis -a través de la infiltración- de esas fechas denominadas 'santas' por los civiles católicos.

Como recordarán, este agente inició esta investigación hablando del miércoles de ceniza y el inicio de la cuaresma, precedido por este. El tema que trataremos en este reporte, es la continuación de estas celebraciones hablando del domingo de ramos.

Según la tradición de esta peculiar religión, el domingo de ramos rememora la entrada de Jesús a la ciudad de Jerusalén montado en el lomo de un burro, entrada que fue aclamada por los oriundos de la citada ciudad con ramas de árboles y cantando alabanzas a Dios; tal como se muestra en los siguientes extractos del libro base de dicha religión, La Biblia:

"Cuando se acercaban a Jerusalén, junto a Betfagé y a Betania, frente al monte de los Olivos, Jesús envió dos de sus discípulos, y les dijo: entrad en la aldea que está enfrente de nosotros, y luego que entréis en ella, hallareis un pollino atado, en el cual ningún hombre ha montado; desatadlo y traedlo. Y si alguien os dijere: ¿Por qué hacéis eso? decir que el Señor lo necesita, y que luego lo devolverá. Fueron, y hallaron el pollino atado afuera a la puerta, en el recodo del camino, y lo desataron. Y unos de los que estaban ahí les dijeron: ¿Qué hacen desatando el pollino? Ellos entonces les dijeron como Jesús había mandado; y los dejaron ir. Y trajeron el pollino a Jesús, y echaron sobre él sus mantos, y se sentó sobre él. También muchos tendían sus mantos por el camino, y otros cortaban ramas de los árboles, y las tendían por el camino. Y los que iban delante y los que venían detrás daban voces, diciendo: ¡Hosanna! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! ¡Bendito el reino de nuestro padre David que viene! ¡Hosanna en las alturas! Y entró Jesús en Jerusalén, y en el templo; y habiendo mirado alrededor todas las cosas, como ya anochecía, se fue a Betania con los doce" (Mateo 21, 1-11).

Cuando se acercaban a Jerusalén, junto a Betfagé y a Betania, frente al Monte de los Olivos, Jesús envió a dos de sus discípulos, y les dijo: Id a la aldea que está enfrente de vosotros, y al entrar en ella hallaréis un pollino atado, en el cual ningún hombre ha montado. Desatadlo y traedlo. Y si alguien os pregunta: "¿Por qué hacéis eso?", decid que el Señor lo necesita y que luego lo devolverá. Fueron, y hallaron el pollino atado afuera a la puerta, en el recodo del camino, y lo desataron. Algunos de los que estaban allí les preguntaron: ¿Qué hacéis desatando el pollino? Ellos entonces les dijeron como Jesús había dicho, y los dejaron ir. Trajeron el pollino a Jesús, echaron sobre él sus mantos, y se sentó sobre él. También muchos tendían sus mantos por el camino, y otros cortaban ramas de los árboles y las tendían por el camino. Los que iban delante y los que venían detrás gritaban, diciendo: ¡Hosana! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! ¡Bendito el reino de nuestro padre David que viene! ¡Hosana en las alturas! Entró Jesús en Jerusalén y fue al templo. Después de observarlo todo, como ya anochecía, se fue a Betania con los doce. (Marcos 11, 1-11)

Dicho esto, iba delante subiendo a Jerusalén. Al acercarse a Betfagé y a Betania, al monte que se llama de los Olivos, envió a dos de sus discípulos, diciendo: Id a la aldea de enfrente, y al entrar en ella hallaréis un asno atado en el cual ningún hombre ha montado jamás; desatadlo y traedlo. Y si alguien os pregunta: "¿Por qué lo desatáis?" le responderéis así: "Porque el Señor lo necesita". Fueron los que habían sido enviados y hallaron como les dijo. Cuando desataban el asno, sus dueños les dijeron: ¿Por qué desatáis el asno? Ellos dijeron: Porque el Señor lo necesita. Lo trajeron a Jesús; y habiendo echado sus mantos sobre el asno, subieron a Jesús encima. Y a su paso tendían sus mantos por el camino. Cuando ya se acercaba a la bajada del Monte de los Olivos, toda la multitud de los discípulos, gozándose, comenzó a alabar a Dios a grandes voces por todas las maravillas que habían visto. Decían: ¡Bendito el Rey que viene en el nombre del Señor! ¡Paz en el cielo y gloria en las alturas! Entonces algunos de los fariseos de entre la multitud le dijeron: Maestro, reprende a tus discípulos. Él, respondiendo, les dijo: Os digo que si estos callaran las piedras clamarían. Cuando llegó cerca de la ciudad, al verla, lloró por ella, diciendo: ¡Si también tú conocieras, a lo menos en este tu día, lo que es para tu paz! Pero ahora está encubierto a tus ojos.Vendrán días sobre ti cuando tus enemigos te rodearán con cerca, te sitiarán y por todas partes te estrecharán; te derribarán a tierra y a tus hijos dentro de ti, y no dejarán en ti piedra sobre piedra, por cuanto no conociste el tiempo de tu visitación. (Lucas 19, 28-44)

El siguiente día, grandes multitudes que habían ido a la fiesta, al oir que Jesús llegaba a Jerusalén, tomaron ramas de palmera y salieron a recibirlo, y clamaban: ¡Hosana! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor, el Rey de Israel! Halló Jesús un asnillo y montó sobre él, como está escrito: «No temas, hija de Sión; tu Rey viene, montado sobre un pollino de asna». Estas cosas no las entendieron sus discípulos al principio, pero cuando Jesús fue glorificado, entonces se acordaron de que estas cosas estaban escritas acerca de él, y de que se las habían hecho. Y daba testimonio la gente que estaba con él cuando llamó a Lázaro del sepulcro y lo resucitó de los muertos. Por lo cual también había salido la gente a recibirlo, porque había oído que él había hecho esta señal. Pero los fariseos dijeron entre sí: Ya veis que no conseguís nada. Mirad, el mundo se va tras él. (Juan 12, 12-19)


Partiendo de estas enseñanzas, la iglesia católica instituyó la celebración del domingo de ramos en el mes de marzo o abril, siempre de acuerdo con el calendario litúrgico.

La celebración se lleva a cabo asistiendo al oficio denominado misa, previo al cual, (o posteriormente, de acuerdo casi siempre a la parroquia local) se reparten adornos hechos de hojas de palma entre los feligreses (previa cooperación voluntaria) o en algunos casos, se venden fuera de los templos. Dependiendo de la fecha de entrega de los mencionados ramos, se entregan bendecidos o se bendicen al término de la celebración eucarística.

Esta fiesta marca el fin de la cuaresma y el inicio de la semana santa, de la cual tratará el próximo reporte.

Mientras tanto, dejo a una chica que es toda una reina:

Hilary Duff

PhotobucketPhotobucketPhotobucketPhotobucketPhotobucketPhotobucketPhotobucketPhotobucketPhotobucketPhotobucket



...cambio y fuera...

No hay comentarios: